“Volverse caníbal”, es una instalación que forma parte de la serie domestic violence, en donde se invita al público a tirar loza contra el muro.

Un díptico performático podrá apreciarse en el espacio L:390:Arte Contemporaneo. Por una parte un video en blanco y negro en 16 mm., mostrará un personaje insólito y prehistórico que recorre un espacio público en la ciudad de Praga quebrando platos ante la mirada atónita y asustada de los transeúntes, en un trance alejado de cualquier comportamiento normal y de buenas costumbres. Por otra parte, la acción performática involucra al público asistente a canibalizarse e interactuar con la obra, protagonizando la acción de quebrar loza contra un muro especialmente dispuesto para ello, generando toda clase de reacciones complejas que simbolizan cierta des-estructuración social, y producen una conmoción de libertad y barbarie en el participante.

De esta forma la obra reflexiona en el sometimiento de muchas generaciones de un sistema domesticador y represivo donde conductas civilizadoras han reprimido el carácter y los reflejos naturales propios de una atrofiada parte animal. “Es una temática de denuncia frente al maltrato de la mujer, y frente a una realidad que Chile vive muy de cerca” comenta la artista, quien empezó esta serie en el 2008 y que califica como una serie de carácter político y comentario social, donde en cada instalación, objeto o fotografía se comenta en tonos a veces ambiguos otras veces frontal, el paradigma de la violencia doméstica, para crear una denuncia global usando el arte como un lenguaje de crítica.

La serie domestic violence dibuja un paralelo común entre el objeto de arte como arma y el objeto de la violencia como testimonio. “La violencia de destruir objetos pone al espectador en una posición tensa como testigo de una situación real, no resuelta y muy común en las culturas latinoamericanas”, acota Viera Gallo.

Esta experiencia caníbal, invita al espectador a practicar este ritual de liberación, donde se ‘rompe’ con una norma cultural tradicional de comportamiento social, que no conlleva riesgo alguno pero el cual está relacionado con el peligro, la destrucción y el máximo pánico infantil. “El caníbal habla del ser libre, sin reglas y de las trancas sociales. Es una invitación a sentirse y liberarse de los prejuicios sociales”, añade la expositora.

El trabajo contiene símbolos y referentes psicológicos y referencias lingüísticas con una fuerte narración poética y un potencial político de rebelión con insospechados efectos en el espectador y en el espacio intervenido.

Caníbal de Manuela Viera Gallo

Desde el 3 de agosto al 3 de octubre

SantaPizza Parque Arauco

Entrada Liberada